18. oct., 2018

Cerrando el 2018

Esta soy yo, la misma en foto que en persona, sin gota de maquillaje una noche acompañando a un cliente a una entrevista, cansada, asueñada, agotada pero agradecida con Dios y con la vida por tener salud, trabajo, un esposo maravilloso, una mascota que amo, una familia feliz, unos pocos pero lindos amigos de verdad,  un 2018 que cerraremos muy bien Dios primero.

A mis 43 quisiera quizás tener  la energía de hace 15 años, las ganas de arrancarme como antes, pero cuando uno decide su vida en matrimonio todo cambia, hay prioridadades, el esposo, el tiempo y la calidad del mismo vale oro,  a veces no asisto a los eventos de noche porque es agotador manejar con un tranque infernal y más si andas todo el día en tacones, la vida es tacones es un calvario, cadmiro a las mujeres que viven entaconadas todo el día.

Déjame seguir siendo feliz, con mis flats, zapatillas, mis pocos seguidores en las redes y mi humilde trabajo, mi empresa pequeña quizás no es la que más factura al año pero ofrece un trato familiar, honesto, bonito, con cariño al cliente y con precios accesibles  ( pregunten a mis más de 80 clientes que tal es CF) la verdad la vida a veces se nos pierde en un abrir y cerrar de ojos por andar pensando en pendejadas, que si el carrazo, la cartera de marca, el último celular.

Al final te vas y no te llevas nada; hoy soy feliz por todos los malos momentos que dejaron una enseñanza, por esos que en su momento me hicieron daño, porque haberme comportado cómo una inmadura en muchas situaciones de mi vida (hasta con chicos con los que salí)  a esas personas que no creyeron en mi, esos maestros y profesores que pensaron que no sería nadie en la vida porque no me gustaban las matemáticas jajaja ojalá pudieran verme ahora que pude lograr todo aquello que me propuse y hasta un poco más…ahora veo todo con claridad todo, se estaba haciendo el camino para agradecer por todas esas espinas, sólo puedo decir gracias Dios por todo.